
Es hora de dejar de preguntarles sobre cámaras (aunque es uno de nuestros temas favoritos) y empezar a hablar de audio. En este contexto, queremos destacar la importancia de incluir audio de 32 bits flotantes en sus equipos de grabación.
Si llevan algún tiempo en el mundo del cine, probablemente hayan presenciado uno de los mayores avances técnicos en nuestro campo: la grabación de 32 bits flotantes en equipos de audio disponibles comercialmente y a precios asequibles. Para quienes no estén familiarizados con esta tecnología, simplificémoslo diciendo que es la mejor opción al grabar audio. Al igual que el formato RAW para la grabación de vídeo, que añade calidad y flexibilidad a los archivos de vídeo comprimidos, el audio de 32 bits permite evitar grabaciones recortadas o clips de sonido con un volumen muy bajo. En otras palabras, aunque monitorizar el audio durante la grabación no siempre es posible (ni recomendable), las probabilidades de que algo salga mal disminuyen.
Personalmente, no compraría ningún micrófono (ni micrófono/transmisor) que no admita grabación interna de 32 bits. Como muchos de ustedes, llevo suficiente tiempo en este sector como para conocer la importancia de una función como esta, especialmente como documentalista independiente. Lo bueno es que la creciente competencia la hace más accesible que nunca.
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¿Es importante para ti grabar audio de 32 bits flotantes al filmar en exteriores? Además, ¿Seguirías comprando equipos de audio que no sean compatibles con este tipo de estándar? Por favor, dedica un momento a responder nuestra encuesta y, si tienes un momento libre, deja un comentario explicando por qué te conviene (o no) grabar en audio de 32 bits flotantes.




































