8 razones por las que nunca te volvieron a contratar

Octubre 18, 2018 icon / message-square
8 razones por las que nunca te volvieron a contratar

A pesar de las buenas intenciones, no todos los miembros de un equipo son adecuados para todas las empresas de producción. Los círculos de producción pueden ser bastante aislados, con la misma gente en todas las areas moviéndose de proyecto en proyecto. Esto puede ser bueno y malo. Si estás conforme con la trayectoria de tu carrera, es genial. Si te sientes estancado o quieres estar en rodajes que sean distintos al trabajo por el que siempre suelen contratarte, puede ser frustrante. Quieres ser al que siempre llaman con ofertas en lugar del que está aplicando a trabajos constantemente. Si recientemente has intentado ampliar tu red, o si te has movido a un nuevo mercado y te encuentras con un calendario más escueto de lo que quisieras, asegúrate de no estar cometiendo uno de estos errores comunes.



1. Cancelaste (y no buscaste un reemplazo).

Sucede. Te llega una oferta más atractiva luego de haber aceptado otra antes. Sea que te hayan avisado con un mes o con un día de anterioridad, hay una manera correcta y una incorrecta de manejarlo. Primero, se completamente transparente, la mayoría de los productores entenderán si tienes otro proyecto que es mucho mejor para tu bolsillo, tu tiempo o tu reel. Sin embargo, para ser claros, incluso en los casos en que te permiten dar por terminado tu contrato, eso no garantiza que hayas hecho las cosas bien.

Si alguna vez deseas volver a trabajar con esa compañía, explica la razón de forma sincera.

“Siempre he querido trabajar con este director”.

“Este proyecto dura tres meses y el tuyo dura solo una semana”.

“Me ofrecen un contrato por sindicato y lo necesito para mi cobertura médica”.

No importa cuál sea tu motivo, si va a incomodar a una empresa alterando su equipo de trabajo, no los estreses teniendo que reemplazarte. Al menos ofréceles encontrar a alguien que trabaje en tu lugar y SIEMPRE conoce a esa persona y la calidad de su trabajo. Por último, hazte un tiempo para llamar o enviar un mensaje de texto después de que termine el proyecto y verifica cómo le fue al reemplazo. Solo porque disfrutes trabajar con alguien no significa que los productores consideren que el o ella sea un reemplazo adecuado. La única forma de saber es preguntar.

2. Tus chistes son de mal gusto o añoras los días en que el ambiente era el de un club de varones.

No seas idiota. Si no lo has notado, los tiempos están cambiando para mejor. El límite para los comportamientos prejuiciosos se está moviendo legítimamente hacia la tolerancia cero. Los comentarios racistas y sexistas no son divertidos, y definitivamente no tienen nada que ver con el lugar de trabajo. Si dices algo que hace que alguien se sienta incómodo en su trabajo, debes disculparte de inmediato. (En los rodajes de mi empresa, es probable que también te despidan de inmediato y nunca más vuelvas a trabajar para mi compañía). Aquí hay una buena prueba de fuego para ti. Si no dirías algo frente a todo el mundo, entonces no deberías decirlo en el trabajo. Además, si los comentarios despectivos te resultan divertidos, tal vez deberías usar el tiempo que tienes cuando las personas no te están contratando para trabajar en tu crecimiento personal.

Parte de la piedra angular de la compañía productora stand up 8: El equipo suizo – A todas estas personas las contrataran nuevamente

3. Rompiste algo…

…y no lo confesaste. Es un pecado capital en toda producción. Hay pocas cosas peores que regresar a la oficina y descubrir que los tornillos de una manija o una caja se rompieron. Es aún peor si no te enteras de ello sino hasta la siguiente prueba de cámara. Peor que peor es descubrirlo en el siguiente rodaje. Simplemente hazte cargo, y por lo general, todo estará bien. Es por eso que cada rodaje cuenta con seguro. Dale al productor la oportunidad de arreglar lo que sea que hayas roto, o estarás sacando dinero del bolsillo de la producción. Si rompes un artículo de mucho valor, y todos están ahí para presenciarlo, definitivamente no busques echarle la culpa a algún cosa o a otro miembro del equipo. Los accidentes suceden. En el caso de que ocurra un accidente, y descuidas el equipo para salvar tu persona, por supuesto, deja que se rompa, y cuídate tu. Ninguna persona con la que valga la pena trabajar estaría en desacuerdo. Sin embargo, si los accidentes ocurren con frecuencia a tu alrededor, es probable que no te vuelvan a contratar.

4. Llegas tarde.

Existe un viejo refrán en el mundo del teatro: Temprano es a tiempo. A tiempo es tarde. Tarde es despedido. Si estás atascado en el tráfico, avisa con más de diez minutos que llegarás tarde. Si no puedes comunicarte con el jefe de tu departamento, mensajea o llama a tu coordinador de producción o al asistente de dirección. Si eso no funciona, llama a los miembros de tu equipo. Solo asegúrate de que alguien realmente sepa que la comunicación existió, o nadie sabrá que lo hiciste.

Esto también se aplica a la gente de post-producción que no cumple con sus plazos de entrega regularmente.

5. Eres de los que les gusta dar nombres, o hablas de tu currículum durante el rodaje.

Guarda tus historias de guerra para el almuerzo o los tragos. Mantente atento al rodaje, y no pierdas el tiempo hablando de cuando trabajaste con el Sr. Importante o sobre que la última película que rodaste se proyectó en IMAX. A nadie le importa, y eres insufrible.

Si estás intentando demostrar que tu manera de hacer algo es mejor o si prefieres otra forma de trabajar, y la situación en cuestión es tan prohibitiva que DEBES decir algo, entonces di algo como: “En mi experiencia, X.”

En caso de que estés dándole nauseas a todos a tu alrededor para demostrar que posees más habilidades que las del puesto que se te asignó, deja que tu trabajo hable por sí solo. Si sueles ser el operador de cámara, pero esta vez te toca ser el 2do asistente, necesitan que estés atento al trabajo que estás haciendo, y no hablando sobre el trabajo que preferirías estar haciendo. Es muy probable que las personas en tu equipo conozcan tu currículum a través de informes o del boca en boca. Si respetan tu opinión, te la pedirán. Hasta que eso ocurra, carga las pilas; cobra tu cheque. No aceptes trabajos que sientes que están por debajo de ti.

6. Hablas de dinero.

Si has trabajado como productor, sabes que esto es lo PEOR. Aquí hay algunas maneras en que hablar de dinero puede hacer que no te vuelvan a contratar.

Hablas de que no tienes dinero. Si te contratan de nuevo será en función de tus méritos, no de tu habilidad -o falta de la misma- para administrar tus finanzas. No des lástima. Si los tiempos son difíciles y necesitas un adelanto, pídelo en privado. La mayoría de los productores siguen siendo seres humanos, en lo profundo de sus corazones, y si pueden hacerlo, te ayudarán. Si estás pidiendo anticipos constantemente, no volverás a ser contratado. Si se te otorga un adelanto, cuídalo, o no te volverán a contratar.

Te quejas de tu tarifa, hablas sobre tu tarifa con otros del equipo o discutes una tarifa que ya fue acordada por escrito. No lo hagas. Aceptaste el proyecto sabiendo cuál iba a ser la paga, así que una vez que hayas negociado el contrato, no lo vuelvas a mencionar, a menos que alguien te pida que hagas algo fuera de tu rol. Por ejemplo, si eres un asistente de cámara y alguien te pregunta si estás de acuerdo en operar un drone por un día, entonces definitivamente pide que te compensen. Si alguna vez has aceptado un proyecto sin contrato, es 100% tu responsabilidad.

Hablas de dinero frente a productores ejecutivos o clientes. No deberías entablar ninguna conversación pública sobre dinero, pero definitivamente no deberías hacerlo frente a la gente que financia tu trabajo.

7. No eres bueno en tu trabajo, o no le das lo que quieren a las personas que te contratan.

Esto es algo difícil de aceptar para la mayoría de las personas, especialmente cuando alguien acaba de pasar de un estilo de trabajo personal a trabajar en un equipo o si es recién graduado.

La mejor manera de crecer como artista y como técnico en este oficio es pedir opiniones. En un rodaje extenso, está muy bien pedir una pequeña devolución luego de unas semanas o después de que alguien se haya sentido notablemente frustrado contigo. En proyectos más cortos, es buena idea dejar que pase un poco el tiempo y luego arreglar una reunión.

Si se trata de un equipo grande, habla con el jefe de tu area. Si el equipo es pequeño, conversa con la persona que te contrató. Si el trabajo ya terminó, invita a la persona a tomar un café cerca de su vecindario. Pregúntale qué podrías haber hecho mejor. Anímate a preguntar: “¿Cuáles crees que son las áreas que necesito mejorar?” Es probable que ya lo sepas, pero te pueden sorprender. Mírale el lado positivo: es una oportunidad para ser mejor.

En el caso de que seas genial en tu trabajo pero tengas desacuerdos con el personal que está por encima tuyo, aprende a saber cuándo avanzar y cuándo ceder. Si quieres volver a trabajar con esa compañía, baila a su ritmo. Evalúa si el desacuerdo proviene de tu necesidad de hacer que el proyecto sea lo mejor posible o de tu necesidad de hacerlo a tu manera. Si es lo primero, comunícate de manera concisa pero apasionada. Al final, protege tu reputación y dale al director lo que él o ella cree que está bien. Solo ten en cuenta que no es una buena opción a futuro.


8. Actitud

Mi compañía acaba de contratar a 7 personas para un rodaje de un mes en Suiza, y cuando consideramos a los candidatos que estaban igualmente calificados, elegimos a las personas con mejor carácter. Esto no quiere decir que las personas tengan que ser agradables para ser contratadas regularmente. (Pero ayuda). Esto quiere decir: las personas que trabajan duro en equipo y que también son buenos en su trabajo serán contratados una y otra vez.

La contra cara es que aquellas personas que no se llevan bien con los demás no vuelven a ser contratadas. Aquí hay algunas generalidades de lo que yo llamaría problemas de actitud:

  • Personas que se enfadan cuando no consiguen lo que quieren en el sentido creativo. En mi experiencia, esto va desde decir palabrotas hasta arrojar cosas.
  • Varones que no responden bien al liderazgo femenino.
  • Las personas que miran el reloj apenas pasa un segundo sin que les den de comer. (Pero de todas formas, alimenta a tus empleados a horario).
  • Las personas a las que no le importa retrasar la producción.
  • Las personas que toman riesgos innecesarios y se comportan como unos bravucones.
  • Cualquiera que quiera que todos sepan lo importante que es.
  • Falsa humildad.
  • Los que hacen que una pequeña dificultad parezca un tremendo problema.
  • Las personas que están más obsesionadas con el problema que con la solución.
  • Los machistas.
  • Los quejosos.
  • Los que están con el celular mientras filman. Es decir los apáticos.
  • Las personas que han perdido su pasión por el cine (o por el proyecto en el que están) y solo van para cobrar el cheque.
  • Cualquiera que piense que su departamento es más importante que el de los demás. A ver esos nerds de las cámaras, ya saben a quienes me refiero.

Si ninguna de estas razones se aplican a tu caso, una opción desalentadora pero a la vez razonable es pedirle a alguien que trabaje regularmente en alguna empresa que te haya contratado solo una vez, cuál creen que pueda ser el obstáculo. A veces, se debe a que simplemente conocen desde hace más tiempo a alguien que hace exactamente lo mismo que tú. Otras veces, es porque hay algo que necesitas mejorar. Quiero proponer un brindis para que nuestras agendas estén siempre llenas y para tener carreras duraderas en las que continuemos mejorando cada vez más.

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